Las mujeres con más adrenalina de la historia

02.02.2017


Muchas veces se habla de héroes, de superhéroes, de grandes deportistas, de tíos que lo dan todo… vamos, de hombres con mucha adrenalina. Pero ¿qué pasa con las mujeres? ¿No hay mujeres aguerridas? Por supuesto que sí. Y como en Hurricane somos muy fans de todas ellas, queremos rendir nuestro pequeño homenaje.

Así que, si os preguntáis qué mujeres han puesto su granito de arena para cambiar la historia reciente a través de su valentía y de echarle muchos ovarios, seguid leyendo, porque os vamos a hablar de las mujeres con más adrenalina de la historia…
 
Bueno, realmente, como eso es difícil de medir, al menos sí que van a ser cinco mujeres que le pusieron mucha garra y rompieron estándares y prejuicios, para demostrarle al mundo que eran capaces de superar cualquier barrera.

Gertrude Ederle
 
 Gertrude Ederle vía Wikipedia

Esta neoyorquina es recordada por haber sido la primera mujer en cruzar a nado el Canal de la Mancha, en 1926, cuando aún no había cumplido los 21 años. Pero no fue ése su único logro. La verdad es que era toda una crack en la natación, llegando a ganar una medalla de oro y dos de bronce en los Juegos Olímpicos de París, en 1924, y también consiguiendo hasta cinco récords mundiales. Uno de ellos, el que estableció nadando las 22 millas entre Battery Park y Sandy Hook, estuvo vigente durante 81 años… ¡casi nada! Cuando se retiró, se dedicó a dar clases de natación a niños con problemas auditivos y, en 1965, entró en el International Swimming Hall of Fame.
 
Como veis, toda una pionera, que se enfrentó a los que decían que una mujer no era capaz de nadar a través del Canal de la Mancha y que, merecidamente, se ganó el apodo de “reina de las olas”.
 

Margaret Bourke-White

 
También neoyorquina (qué tendrá esta gran ciudad…), Margaret Bourke-White fue una fotógrafa que, en sus primeros años, se especializó en la fotografía arquitectónica. Pero lo que realmente marcó su carrera y le dio un lugar en la historia fueron los conflictos bélicos de aquellas primeras décadas del siglo pasado. De hecho, como gran defensora de los derechos de las mujeres, comenzó a reivindicar el lugar de las féminas en trabajos y tareas que se suponían exclusivas de los hombres, y se le puede considerar como la primera fotógrafa corresponsal de guerra, cuando trabajó en la URSS y Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.
 
Pero ya antes había sido la primera fotógrafa en trabajar y retratar en la URSS (su foto de Stalin sonriendo es un hito), y también la primera en llevar una foto suya a la portada de la revista Life. Murió a los 67 años, pero sigue siendo recordada como una de las mujeres más influyentes de todo el siglo XX.
 

Amelia Earhart

Amelia Earhart vía Wikipedia
 
¿Quién no ha oído hablar de Amelia Earhart? La verdad es que es todo un icono histórico, cuya figura siempre estará vinculada a esos años en los que las hazañas en el mundo de la aviación hacían de estos pilotos pioneros unas estrellas a nivel mundial. Y aunque Amelia no fuera la primera mujer en pilotar un avión –de hecho, a ella le enseñó a pilotar otra pionera, Neta Snook–, su valentía y su vocación la llevaron a intentar conquistar hitos casi milagrosos para aquella época.
 
Completamente volcada con el mundo del vuelo y de los aviones, su trabajo expandiendo el papel de las mujeres en este sector le dio mucha fama. Ésta aumentó considerablemente cuando, en 1928, cruzó el Atlántico. Lamentablemente, cuando intentaba completar su reto más ambicioso, el de dar la vuelta al mundo, su avión desapareció. Nunca se ha podido saber con certeza qué es lo que sucedió ni el lugar exacto de su caída, pero su leyenda permanece viva hasta hoy en día.
 

Valentina Tereshkova

Valentina Tereshkova vía Wikipedia
 
Aunque no tan conocida por el gran público, Valentina Tereshkova ostenta el honor de ser la primera mujer en viajar al espacio, algo que sucedió en 1963, cuando formó parte de la tripulación de la nave Vostok 6, con el nombre en clave de Chaika (Gaviota).
 
Esto fue todo un hito que, en aquellos años tan duros de la Guerra Fría, se utilizó de modo propagandístico para demostrar que en la Unión Soviética las mujeres sí estaban tan preparadas como los hombres. Lástima que, tras Tereshokva, los soviéticos tardaran 19 años en enviar a otra mujer al espacio. Como curiosidad, cabe decir que se casó con otro cosmonauta, y cuando tuvieron a su primera hija ésta se convirtió en la primera persona cuyos dos padres habían estado en el espacio.
 

Kathrine Switzer

 Kathrine Switzer vía Wikipedia

Kathy Switzer es actualmente conocida por ser escritora y comentarista deportiva, pero saltó a la fama por un hecho que, aunque pueda no parecer tan heroico como los de las anteriores, sí que tuvo una enorme repercusión en su día. De hecho, a los que no lo conozcáis, seguro que os sorprende que una cosa como ésta sucediera hace tan pocos años, en 1967. Y es que, hasta entonces, ninguna mujer tenía permitido participar en la maratón de Boston. Pero Kathy quería demostrar que eso era algo injusto y, además, que ella lo podía hacer tan bien o mejor que muchos de los participantes.
 
Corrió sin dorsal y tuvo que ser escoltada por otros corredores para completar la carrera, pero consiguió su objetivo y abrió la puerta a muchas otras mujeres que también querían disfrutar de esta práctica. Y no dejó de correr ahí; en 1974 ganó la maratón de Nueva York y en 1975 la maratón de Boston. Sin duda, todo un ejemplo de superación y de rebeldía ante algo que, más que injusto, carecía de todo tipo de lógica.
 

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